Un día caminando por extraños parajes un personaje pintoresco me encontré, ropas de mendigo me llevaba: rastas largas, una camiseta negra sin mangas y unos pantalones con agujeros roídos por ratones, pero con unos elegantes zapatos. Yo le pregunte al extraño rastafari que hacia el sentado y con cara de sabio me respondió que estaba esperando a lo inesperable. Yo, extrañado por la respuesta, le respondí como iba a esperar lo inesperable si ya lo estaba esperando. El rastafari confuso, se puso a pensar.
Al cabo de diez minutos respondio que el esperaba lo inesperado porque sabia que si esperaba lo esperado ya sabia lo que le iba a ocurrir mientras si espera lo inesperado le pasaría lo que había esperado que pasase.
Esta es la ke me mola ami! ese rastas mola!