Un día cualquiera, estaba yo sentado en el fondo de la barra del bar que voy todos los días. Entro un personaje extraño, el cual no había visto nunca, con un atuendo característico: traje con corbata, sombrero, zapatos muy elegantes y una flor roja en la solapa de la chaqueta. Este señor se ha cerco a mí y me pregunto: - ¿Qué es lo que te puede hacer feliz en la vida?- . Yo pensé detenidamente esa pregunta y le respondí:- Nada -. Este hombre de atuendo elegante se quedo sorprendido al responder que no necesitaba nada y me pregunto: - ¿Por qué nada? -. Y yo con cara de felicidad le dije: - Porque los objetos ni las personas te pueden hacer feliz, sino el paso del tiempo y la llegada del destino incierto que es el que nos enseña a ser felices y también nos enseña comprender lo que poseemos, lo que poseíamos y lo que poseeremos-. Este señor pensó que yo estaba en broma, pero nunca comprendió que el nunca había sido feliz, sino que él cubría su felicidad con la fortuna que poseía y nunca se daría cuenta de lo que él y yo nos diferenciábamos. En que yo era el verdadero rico por comprender lo que poseía y él era el verdadero pobre ya que no sabía ni lo que tenía.